Cuánto cuesta dar de alta la luz

Entrar a vivir en una casa recién construida o en una de alquiler implica muchos trámites antes de poder habitarla definitivamente. Entre ellos, destaca el de contratar los suministros de luz o gas. ¿Sabes cuánto cuesta dar de alta la luz?

Al principio puede parecernos una gestión un poco tediosa por toda la documentación que se necesita y por el desconocimiento que muchas veces tenemos sobre el proceso de dar de alta la luz -dónde dirigirnos, cómo solicitar la documentación, dónde entregarla…- Pero no te preocupes, hoy te contaremos todo lo que necesitas saber y sobre cuánto dinero cuesta dar de alta la luz pues no es un gratuito.

Los costes que hay que afrontar al dar de alta la luz son los siguientes:

  • Derecho de extensión: se abona en concepto de las infraestructuras existentes para el transporte y distribución de la energía. Este coste supone 17,37 euros por cada kilovatio contratado + IVA.
  • Derecho de enganche: consiste en conectarse a la red exterior que llega hasta nuestro domicilio para empezar a disfrutar de la corriente eléctrica. Este gasto supondría unos 9,04 euros más IVA.
  • Derecho de acceso: abonado a la hora de dar de alta un suministro eléctrico y cuando se quiere ampliar la potencia contratada. Su coste es de 19,70 euros por kilovatio + IVA.

Solo en caso de que en la vivienda en la que se quiera dar de alta la luz antes haya existido un suministro y este lleve suspendido un tiempo inferior a tres años, no hará falta abonar el derecho de extensión.

¿De qué depende que suba o baje el precio de nuestra factura de la luz?

Para empezar, explicaremos que depende de la compañía con la que estemos facturando nuestros suministros influye en el precio final de nuestra factura así como la tarifa que tengamos contratada.

Siempre estás a tiempo de encontrar aquella compañía que mejores servicios te ofrece al menor precio posible utilizando el comparador energético.

Por otro lado, hay algunos factores de índole más técnica que también influyen en el precio final que pagamos.

Uno de ellos es la potencia eléctrica contratada. A mayor potencia, mayor coste en los recibos finales. Es por ello que debes revisar qué tramo de potencia tienes contratado y verificar si realmente la necesitamos, pues si la reduces puedes empezar a ahorrar desde el primer momento.

También dependerá de la tarifa que contrates, si te acoges a la discriminación horaria o no. Te recordamos que la tarifa de discriminación horaria establece dos períodos de facturación de la energía, uno más barato y otro más caro.

El precio de la electricidad también puede variar según el mercado en el que estés facturando tus suministros. Si lo haces en el mercado libre, probablemente hayas pactado un precio fijo con tu comercializadora. Sin embargo, los consumidores que lo hacen en el mercado regulado, el coste de la energía está sujeto a la oferta y demanda de la misma por lo que de un mes a otro tus facturas pueden variar.

En definitiva, como ves, existen muchos factores que tener en cuenta para conseguir un precio económico en tus facturas, no pierdas detalle y ¡empieza a ahorrar desde ya!